
Untitled
Sobre la obra
Amelia Peláez (1896–1968) es una de las figuras fundadoras del modernismo cubano. Formada en La Habana y en París en los años veinte, tradujo el barroco colonial de la isla —los medios puntos de vitrales, las rejas de hierro, los interiores criollos y las frutas del trópico— a un lenguaje plenamente moderno. En esta témpera de 1959, su etapa de madurez, la gruesa línea negra deja de describir para volverse estructura: un entramado sinuoso que organiza el plano y encierra campos de amarillo, naranja y ocre, colores de la luz caribeña. La obra condensa lo que hizo a Peláez inconfundible: el contorno negro como armazón y el color como materia luminosa. Su obra forma parte de las colecciones del MoMA de Nueva York y del Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana.